Compra de un auto
Guía para comprar un auto
Adquirir un auto nuevo o usado implica una gran emoción, lo que nos lleva a olvidarnos de ciertos detalles que garantizan nuestro patrimonio. Controla tus emociones, guárdalas para el final y piensa cuál es el modelo de auto, las opciones que deseas y cuánto estás dispuesto a invertir. Investiga un poco y tendrás menos probabilidades de sentirte presionado para tomar una decisión precipitada o costosa y mayores posibilidades de conseguir tu auto ideal. Analiza tus finanzas personales y toma en cuenta los siguientes consejos a la hora de comprarlo.
Si es nuevo:
- Busca y compara para obtener el mejor precio posible; coteja modelos y precios en los anuncios y diversas concesionarias.
- Prepárate para negociar el precio del vehículo. Algunos concesionarios pueden estar dispuestos a negocias sobre su margen de ganancia en el mes de octubre ya que es cuando salen los modelos del siguiente año. Dicho margen frecuentemente es de entre el 10 y el 20 por ciento.
- Puedes ahorrar dinero negociando el precio ya que éste es un factor contemplado en los cálculos del concesionario —independientemente de que pagues de contado o con financiamiento— lo que también afecta el monto de sus cuotas mensuales.
- Si el concesionario no tiene el auto que deseas, considera la posibilidad de encargarlo. Esto puede implicar una demora en la entrega, sin embargo, a menudo los concesionarios desean vender su inventario rápidamente, por lo tanto si el concesionario tiene un auto que cumple con tus necesidades, puedes estar en condiciones de negociar un trato conveniente.
- En algunas ocasiones los concesionarios ofrecen una tasa muy baja de financiación para algunos autos o modelos específicos, pero es posible que no estén dispuestos a negociar el precio de éstos. Es probable que para poder beneficiarse de las tasas de interés especiales, te exijan que pagues un adelanto de alto monto. Bajo estas condiciones, puedes descubrir que a veces es más conveniente pagar cargos financieros más altos sobre un auto que tiene un precio más bajo o comprar un auto que requiere un pago inicial menor.
- Antes de firmar un contrato de compra o financiamiento, considera los términos de la financiación y evalúa si está dentro de tu presupuesto. Antes de salir de la agencia o concesionaria conduciendo tu auto nuevo asegúrate de llevarte una copia del contrato firmada por ti y por el concesionario y asegúrate de que todos los casilleros en blanco hayan sido completados.
Si es usado:
- Conoce el valor del vehículo. Previo a tu compra, investiga el valor neto del auto que deseas adquirir, esto lo puedes realizar en periódicos, guías especializadas, aseguradoras y portales de Internet. La condición del vehículo, el kilometraje, su antigüedad, los niveles de equipamiento y la región del país, son todos los factores que afectan el valor del vehículo, por lo que será necesario consideres estos factores al momento de negociar con el vendedor.
- Investiga el historial del vehículo. Pregunta al vendedor detalles sobre los dueños anteriores, así como el uso y el mantenimiento que ha recibido el vehículo.
- Revisa que las uniones de puertas y defensas estén parejas y derechas, al igual que las del cofre y la cajuela, de lo contrario es probable que haya sufrido algún golpe.
- Acerca un imán a todas las partes metálicas, si el imán no se pega, es probable que la parte haya sido rellenada para cubrir oxidación o algún daño.
- El color de la pintura tiene que ser uniforme.
- Examina el interior de la cajuela, atrás de las ruedas y abajo del cofre, buscando algún daño en la carrocería que pudiera estar oculto a simple vista.
- Observa debajo del auto en el chasis, si ves uniones soldadas probablemente haya sido reparado después de un accidente.
- De los interiores revisa que el tapizado y el tablero estén en buenas condiciones; que los asientos se ajusten con facilidad y funcione correctamente el sistema eléctrico y los indicadores del tablero. Si la alfombra huele a humedad o hay indicios de agua estancada probablemente se inundó y pudo haber sufrido daños en diferentes partes de la carrocería.
- Verifica que no tenga señales de fugas de aceite o combustible ni de cables sueltos, esto normalmente significa que el vehículo ha tenido un mal mantenimiento.
- Cerciórate de que el motor prenda con facilidad al primer intento y presta atención a ruidos extraños como cascabeleo, sonidos metálicos o chillidos agudos, ya que esto significaría daños al motor, que pueden ser muy costosos en su reparación.
- Ponlo en marcha y asegúrate de que no le falte potencia al motor y de que avance con suavidad.
- Frena en diversas ocasiones y a diferentes velocidades, así te percatarás si el vehículo reacciona a tiempo y de manera adecuada.
Después de esta exhaustiva revisión, es recomendable que lleves el auto a revisar por un mecánico capacitado, éste debe revisar el chasis, las llantas, las bolsas de aire y los trenes trasero y delantero del vehículo, así como el motor. Por tu parte, verifica si la garantía del fabricante sigue vigente y comunícate con él para asegurarte de que puedes continuar usando esa cobertura.
Ahora sí, una vez revisados todos los papeles y asegurado de que tu auto se encuentra en buenas condiciones o bien, adquiriste una ganga en la agencia o concesionaria, prepárate para vivir, con precaución, la emoción sobre ruedas.
Estas son algunas recomendaciones para adquirir un automóvil sin perjudicar nuestras finanzas personales, pero no deben tomarse como asesoría o sugerencia de compra alguna. Este artículo tiene como único objetivo el introducirte al tema.
Fuentes:
Información basada en ConsumerReports.org® y en el Centro Federal de Información para el Público de la Administración de Servicios Generales de los EE.UU.

